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22 sept. 2009

Capítulo 26

-¿Has estado alguna vez en la Tierra, Samuel?- le preguntó aún de espaldas
-Sí. He estado en la India, en Inglaterra y en Brasil.
-Eso está bien. Yo también he estado en Brasil, ¿sabes? En plena selva. O lo que queda. Los humanos destrozan todo…
-Keira, eh, no es por ofender, pero tampoco vosotros, los demonios, sois muy cuidadosos con las cosas…- dijo Samuel intentando buscar las palabras adecuadas.
-No me ofendes.-dijo Keira dándose la vuelta y mirándole a los ojos.- reconozco nuestros defectos. Pero aún así los humanos…
-Ya…
Keira tenía la mirada perdida en el oscuro horizonte. Parecía estar en otra parte, aislada de todo. Esto a Samuel le resultó un tanto raro.
-¿En qué piensas?- le preguntó Samuel.
Ella tardó en darse cuenta de que la pregunta iba dirigida a ella.
-Estoy intentando recordar… Sé dónde puedo encontrarlo, pero ahora mismo no recuerdo cual era su forma actual…
-¿Y si utilizas el talismán?- propuso Samuel
Keira dudó.
-No sé. Puedo pensar en él, porque ya le he visto y recuerdo cómo es, pero si sé su forma nos llevará con mayor precisión a él.
-¿Y qué importa la precisión?
-Si no va a ser como buscar una aguja en un pajar.
-Es verdad…-murmuró Samuel. No sabía cómo, pero siempre terminaba dándole la razón.
-Dime cosas corrientes en el mundo de los humanos.-le pidió Keira.
-No sé qué quieres que te diga… ¿roca, casa, río, teléfono, eh… pájaro, bolígrafo, ordenador, árbol, mosca…?
-¡Eso es!
-¿Mosca? ¿Luminor es una mosca?-dijo Samuel extrañado.
-¡No, bobo! ¡Es un árbol! Un roble, concretamente.
-Así que un árbol…
-Está en medio de un parque de París. Es bastante grande y muy viejo, según me han dicho, así que no será difícil encontrarlo.
Pues...-empezó Samuel rebuscando entre sus ropas de demonio- toma.
Keira cogió el colgante que le tendía.
-¿Preparado?- le preguntó tendiéndole la mano.
Preparando.-dijo Samuel mirándola directamente a la vez que cogía su mano antes de emprender el viaje a la Tierra.

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